miércoles, 8 de abril de 2015

“No quiero ir a clase”

Eran otros tiempos y el maestro riñe a un alumno delante de sus compañeros. “¡Burro!” – le llama. Tomás sale corriendo y cuando llega a casa, le dice a su madre que no volverá a clase. Efectivamente, lo cumplió porque nunca más pisó un aula. Este hecho ocurrió a mediados del siglo XIX y fue protagonizado por Thomas Alva Edison; el hombre que patentó más de mil inventos. Cuando se profundiza en su biografía no sale muy bien parado, dicho sea de paso. Hoy en día, es más difícil que los padres sean tan “comprensivos” como los del inventor norteamericano.

Debemos distinguir entre el miedo a ir a la escuela, en la que es el colegio en sí o la fobia en la que la escuela viene a tener un papel más secundario. Hay niños que pueden sufrir ansiedad por la separación de sus figuras de apego, generalmente los padres, tener problemas de aprendizaje, de conducta o concentración. Generalmente, suelen darse formas mixtas. Los que tienen fobia a ir a la escuela aceptan hacer deberes en casa o preparar trabajos. Sin embargo, empiezan a encontrarse mal camino del centro escolar presentando dolor de cabeza, desórdenes estomacales y otros problemas psicosomáticos que desaparecen cuando regresan con sus padres. Estos niños pueden sufrir pesadillas, ser más tímidos o introvertidos con sus compañeros, mientras que en casa, a veces pueden mostrarse agresivos.


La sobreprotección durante los primeros momentos de la vida, puede ser otra causa del rechazo a ir a la escuela sin contar otros problemas familiares tales como el divorcio de los padres o el hecho de asumir ciertas responsabilidades a edad temprana.

Resulta importante acudir a un especialista para dar solución a esta situación lo antes posible. El tema debe ser tratado con tranquilidad por los padres cuando dialogan con sus hijos. En algunos casos excepcionales, puede ser necesario recurrir a tratamiento farmacológico si aparece la depresión.

El miedo a ir a la escuela puede estar originado por el temor al fracaso o por un exceso de exigencia por parte de los adultos. Suele tener lugar al inicio de la enseñanza secundaria. Muchos niños con un nivel de inteligencia, incluso superior a la media, pueden tener miedo  debido a la ausencia de elogios, desinterés…

Se recomienda que los niños vayan a clase acompañados de amigos o con otras personas, no necesariamente sus padres. Si por las mañanas dice que se encuentra mal, debe ser atendido sin ser cuestionado y promover la confianza con algún profesor al que se pueda dirigir. En caso de no acudir al colegio, es mejor que permanezca en cama y no realizando actividades que le resulten agradables como jugar o ver la televisión. No hay que olvidar animarle por su esfuerzo cuando, a pesar de haber llorado o quejado por la mañana, haya acudido a clase.


No sólo el papel de los padres o del terapeuta es fundamental, sino el de los profesores. Sin embargo, también a veces, los docentes se encuentran agotados, “quemados” sin ganas de ir al “cole”… pero ésta es otra cuestión.

martes, 10 de marzo de 2015

¿ES POSIBLE TENER FOBIA A LAS MATEMÁTICAS?

Efectivamente, algunas personas evitan cualquier actividad relacionada con los números, incluso las cotidianas, como comprobar la cuenta en un restaurante o el cambio en el supermercado.

Contrariamente, a lo que cabría pensar, la aritmofobia no se debe a una falta de habilidad en el cálculo. El sujeto manifiesta tensión, miedo, palpitaciones como es habitual en las fobias. Esta respuesta tiene una base neuronal según ha quedado demostrado en diversos estudios realizados en la Universidad de Chicago. La amígdala, centro del miedo en nuestro cerebro, se activa en estos sujetos, mientras que las áreas encargadas del razonamiento matemático interrumpen su funcionamiento. Se ha observado también- incluso en individuos de alto rendimiento-, un bloqueo en la memoria operativa, es decir la responsable de almacenar la información de forma temporal y solucionar problemas. Se ha registrado el aumento en la concentración de cortisol, hormona relacionada con el estrés en una situación sostenida, cuando se enfrentan a pruebas numéricas. En ocasiones, la simple idea de realizar cálculos, suponía mayor actividad en las áreas cerebrales relacionadas con el miedo. En 2012, el equipo de Vinad Menon de la Universidad Stanford en California, llevó a cabo un estudio sobre este tema con niños entre 7 y 9 años obteniendo resultados similares a los indicados anteriormente. Explican que las personas con aritmofobia, disponen de menores recursos para el procesamiento cognitivo de la información.

Otra investigación británica concluyó que las chicas padecían más miedo a las matemáticas y a los exámenes que sus compañeros. Sin embargo, las puntuaciones no eran muy diferentes en los resultados de las pruebas. A veces, se fomenta la idea de que las chicas son mejores en asignaturas “de letras” y los chicos son mejores en cálculo y ciencias.
¿Qué se puede hacer?

Sería recomendable ayudar a los alumnos a reconocer sus reacciones de miedo y dotarles de estrategias de control cognitivo para enfrentarse a esos momentos. Por otra parte, en el caso de niños pequeños es importante que los padres se impliquen en resolver con ellos  problemas adecuados al nivel de sus hijos con el fin de reforzar la autoconfianza. No cabe duda que el aprendizaje de las matemáticas requiere el desarrollo de unas capacidades específicas. Si observamos el currículo de los primeros años, aparecen contenidos que requieren la comprensión de conceptos que todavía no han sido adquiridos. No olvidemos en este sentido las etapas de desarrollo cognitivo propuestas por Piaget.

Las matemáticas exigen una buena comprensión de conceptos y el trabajo diario durante unos 20 minutos de manera concentrada. Es importante fomentar tanto en casa como en el aula, juegos como las cartas o el ajedrez, entre otros y por supuesto, mostrar como realmente esta ciencia exacta inunda nuestra vida. La mayor parte o todos los avances tecnológicos tienen una base numérica, sin contar su implicación en otras disciplinas.

En Internet se puede encontrar una gran variedad de recursos como www.smartick.es para niños de 4-12 años, así como academias virtuales como www.lasmatematicas.es o kahnacademy.org donde se puede encontrar tanto un plan de estudio como  ejercicios o juegos.  Otro portal interesante es www.divulgamat.net de la Sociedad Matemática Española, así como www.mathex.org (en inglés)


No vamos a negar la dificultad de esta asignatura ni todos van a estudiarla en la Universidad, pero sí está al alcance de todos llegar a un nivel aceptable de competencia. ¡Sin miedo!

miércoles, 25 de febrero de 2015

La última lección de un maestro

Esta semana saltaba a los medios de comunicación una triste carta  publicada en el New York Times. Oliver Sacks consciente de su grave estado de salud se despide sin aspavientos, de forma serena y emotiva. Este londinense de 81 años, profesor de la universidad de Nueva York es uno de los más importantes neurólogos  de nuestra época. Conocido por el gran público por obras como Despertares, llevada al cine en 1990 o su colaboración en Rainman, la oscarizada película interpretada por Dustin Hoffman y Tom Cruise o el ya clásico, El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, entre otras, ha sido capaz de acercar al gran público el apasionante funcionamiento de nuestro cerebro, mediante casos sorprendentes. De hecho, en El Hombre que confundió a su mujer… narra su encuentro con un paciente aquejado de Prosopagnosia, trastorno que impide reconocer rostros y que al abandonar la consulta intentó ponerse como sombrero la cabeza de su esposa.

En estas páginas que habitualmente dedicamos a temas relacionados con el aprendizaje, en esta ocasión nos referiremos al Síndrome de Williams. Según Oliver Sacks: “Indudablemente, el Síndrome de Williams proporciona un cuadro típico de cómo determinada dotación genética puede formar la anatomía del cerebro y cómo ésta, a su vez causar especiales fuerzas y debilidades, rasgos de personalidad y quizás también la creatividad”.  Este síndrome fue descrito a mediados del siglo XX y afecta a uno de cada 20000 nacimientos debido a una alteración en el brazo largo del cromosoma 7. Las consecuencias se manifiestan en el desarrollo físico presentando problemas cardiovasculares y en el plano cognitivo con dificultades en el pensamiento abstracto o en las habilidades espaciales. Su inteligencia suele estar situada unos 35 puntos por debajo que el resto de sujetos. Su aspecto físico también resulta llamativo: cabeza pequeña, frente ancha, ojos muy separados, labios gruesos, mentón pequeño, orejas algo puntiagudas. Suelen ser extravertidos, tener buena competencia lingüística, son afectuosos…Sin embargo, debido a que la amígdala (área del cerebro fundamental para las emociones y el temor) no se activa, interpretan todas las expresiones como amigables, lo que puede complicar su interacción social dado que se les escapan ciertos matices en la comunicación. No obstante, lo que más llama la atención de estos sujetos es su gran talento para la música. Muchos de ellos tienen oído absoluto y una gran facilidad para la interpretación.  Es fundamental que reciban un diagnóstico precoz y sean tratados por un equipo multidisciplinar, especialmente durante la etapa escolar.

Casos especiales como estos son los que ha dado a conocer Sacks a lo largo de su vida como divulgador científico. En el tiempo que le queda “quiere profundizar en amistades, viajar y también escribir”…  y añade- “he sido un ser sensible, un animal pensante en este hermoso planeta, y eso por sí sólo ha sido un enorme privilegio y una aventura”. ¡Para quitarse el sombrero,  Maestro!

lunes, 9 de febrero de 2015

¿Qué hay detrás de las altas capacidades?

Imaginemos por un momento que nos vamos a un aula de finales del siglo XVIII.  El profesor Büttner intenta explicar algo en clase de Aritmética. Los alumnos no prestan atención y están hablando. ¿Fácil verdad? Agotada su paciencia, decide poner un ejercicio extra a modo de castigo: “Sumad de forma consecutiva los números del 1 al 100.”  Mientras algunos se disponen a realizar las operaciones,  un alumno muestra su pizarrín con la respuesta: 5050.   ¿Cómo es posible? El niño explica que si se suma 1+100= 101, 99+2=101 y así sucesivamente resultan 50 parejas. La operación se reduce a multiplicar: 101x50= 5050  Quien dejó boquiabierto a este profesor fue Carl Friedrich Gauss, que posteriormente, fue considerado el Príncipe de las Matemáticas. Le debemos su famosa campana tan utilizada en estadística, entre otras aportaciones. Son muchos los ejemplos que podríamos citar de jóvenes talentos, de los que hablaremos en otra ocasión, pero ahora nos vamos a centrar en qué nos responde la ciencia acerca de lo que hay detrás de esas altas capacidades.

Los neurólogos utilizan diferentes técnicas tales como la Electroencefalografía (EEG), la Tomografía por Resonancia Magnética o de espín nuclear o la Tomografía por Resonancia Magnética funcional (TRM). Parece que los superdotados extraen con más facilidad los datos relevantes del problema para la solución. Su mente se adapta y trabaja de forma flexible aprovechando al máximo la  limitada capacidad de la memoria operativa tardando menos tiempo y con menos esfuerzo que los individuos normales. La investigación apunta a que en períodos de descanso, en cambio, el cerebro del sujeto con altas capacidades, realiza un  mayor trabajo que el del grupo de sujetos del grupo control. En tareas complejas, tanto los lóbulos frontales y temporales trabajan de forma conjunta así como ambos hemisferios. Esto ocurre con mayor intensidad en los superdotados. 


No siempre es una ventaja ser superdotado, ya que estos sujetos también requieren una atención especial para satisfacer sus necesidades educativas  y emocionales a lo largo de su desarrollo. No olvidemos que es la escuela la que debe adaptarse al alumno para que consiga el mejor rendimiento académico. Tengamos presente que una inteligencia normal basta para obtener resultados académicos brillantes gracias a la motivación, al esfuerzo, el trabajo y la constancia.

martes, 27 de enero de 2015

Aprender jugando


El juego siempre ha sido un elemento fundamental  para el aprendizaje. Podemos observar en el reino animal como las crías practican habilidades que luego utilizarán en la edad adulta.  En las excavaciones arqueológicas han aparecido muñecas articuladas, dados, cerámica y los niños en la Edad Media jugaban “a las batallas” por mencionar algunos ejemplos. Los juguetes también han definido los roles correspondientes a cada sexo marcados por las normas sociales establecidas en cada época. Los tiempos cambian y el ordenador, tanto como otros dispositivos han transformado nuestra vida cotidiana y la forma de jugar. Muchos padres aprovechan este interés para que los niños se beneficien de software educativo que apoye el proceso de aprendizaje de forma lúdica. ¿En qué medida resultan eficaces? La investigación es reciente y la respuesta resulta compleja, puesto que influyen muchos factores. Por una parte, el niño, el juego, y por otra si juega solo o acompañado de un adulto. Es importante que los contenidos pedagógicos sean sencillos, fáciles de comprender y adaptados a la edad del usuario sin descuidar la metodología didáctica. Estos son algunos de los criterios que sigue el jurado de expertos de La Sociedad para la Pedagogía y la Información (GPI) en Alemania a la hora de entregar los diplomas Comenius, concedidos a nivel europeo desde 1995 a aquellos materiales multimedia con valor educativo. Este reconocimiento, recuerda a Comenio, filósofo, teólogo y pedagogo nacido en la actual República Checa a finales del siglo XVI. Giga-Maus o Tommi también valoran la calidad de estos materiales.

La cuestión es que resulta complicado para muchos niños definir su propio plan de estudio salvo que estén especialmente motivados. Otra desventaja es que la mayor parte de ellos están diseñados para aprender en solitario, cuando parece que se obtienen mejores resultados al hacerlo en compañía. Tampoco hay que olvidar que aprender supone un esfuerzo y una elaboración por parte del sujeto, lo que parece quedar a un lado en estos juegos educativos. Hay padres que también se preguntan si sus hijos pueden convertirse en adictos al ordenador. En este caso, no parece que este tipo de juegos produzcan este efecto. Acaban siendo previsibles y tampoco invitan a jugar de forma intensa. Los niños acaban aburriéndose.  De hecho, las ventas han disminuido considerablemente en los últimos años, tal vez también  por aplicaciones que pueden ser descargadas con más facilidad en tabletas. No obstante, con carácter general los expertos recomiendan no permanecer jugando más de 45 minutos y ofrecer alternativas. La realidad virtual nos permite muchas posibilidades, pero no debemos olvidar que los libros y nuestra propia imaginación nos pueden llevar muy  lejos. 

viernes, 9 de enero de 2015

Las ventajas de las diferencias

¿Qué tienen en común personajes tan dispares como Rafa Nadal, Leonardo Da Vinci, Messi, Mozart, Beethoven o Barack Obama? Destacar en sus profesiones y ser zurdos. La lista es bastante extensa.  Este hecho siempre suscita comentarios por parte de padres y profesores desde el  inicio de la etapa escolar. No hace tantos años y en particular en medios rurales, se solía obligar a los niños a escribir con la mano derecha. En Francia se implantó un programa de reeducación hace unos años para reeducar a adultos que habían sido zurdos contrariados  que llegaron a manifestar dificultades con el lenguaje. 

El termino latino sinester da lugar a siniestro y no resulta atractivo sin contar otras connotaciones. Ser zurdo tiene que ver principalmente con el predominio ocular, es decir qué ojo utilizamos al mirar por una mirilla, por ejemplo y también por el predominio del hemisferio derecho para el lenguaje.

¿Cuál es la proporción de zurdos en la población? Las cifras pueden variar según las fuentes consultadas, porque también hay personas que realizan ciertas actividades con la mano izquierda, aunque escriban con la derecha. Teniendo en cuenta no sólo a los zurdos integrales,  nos situamos  en torno al 12%.

En ciertos deportes es toda una ventaja: tenis, esgrima, boxeo, tenis de mesa, cricket… no sólo a nivel técnico, sino que la trayectoria profesional  al más alto nivel resulta más larga. Son capaces de hacer una mejor lectura anticipada de las jugadas  y sus respuestas son menos previsibles para los contrincantes.

No sólo en el deporte, sino en la música, también hay ventajas. En general, los zurdos manejan mejor la mano derecha que los diestros la izquierda. Presentan una mejor memoria para el ritmo gracias a que esta competencia depende del hemisferio derecho del cerebro que es dominante en estas personas.


¿Qué podemos decir de la educación? Un estudio realizado en 2006 por la psicóloga Charlotte Faurie de la Universidad de Montpellier concluye que los niños zurdos presentan un mejor rendimiento escolar, pero inferior en el ámbito social comparados con sus compañeros. En cambio, sus compañeras no mostraban diferencias significativas. Quizás la zurdera, el hecho de ser diferente, produce mayor ansiedad e inhibición, particularmente en las niñas. Desde el comienzo de la educación reglada, se debe enseñar pautas adecuadas a los alumnos a la hora de escribir y no llamar la atención sobre “lo diferente”.

lunes, 17 de noviembre de 2014

¿Podemos ser de verdad bilingües?


Hace poco salía a la luz la nueva edición conmemorativa del tricentenario del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (DRAE). La anterior de 2001 recoge la siguientes definiciones de la palabra bilingüe:
               Que habla dos lenguas.
                                     Escrito en dos idiomas.

Sin embargo, desde un punto de vista técnico, deberíamos ofrecer algunas aclaraciones sobre los diferentes niveles del bilingüismo. Veamos:

Bilingües tempranos o simultáneos, es decir aquellos que desde que nacen conviven con dos idiomas.

Bilingües sucesivos que aprenden a partir de los tres años, desde la guardería.  

Bilingües tardíos que empiezan el estudio de la segunda lengua en la escuela o mediante la realización  cursos de idiomas.

Los bilingües equilibrados son los que dominan ambas lenguas a la perfección (generalmente los de los dos primeros niveles mencionados anteriormente) frente a los bilingües dominantes que tienen mayor destreza en sólo una de ellas. Cuanto antes se produzca esa inmersión total, mayor facilidad para adquirir esa competencia lingüística. No olvidemos que el aprendizaje de nuestra lengua materna se produce de forma natural. Algo diferente es aprender otro idioma, ya que con el paso del tiempo, esa plasticidad del cerebro que facilita el aprendizaje se va perdiendo y resulta más difícil, puesto que implica memorizar significados, conocimientos gramaticales, es decir, estudiar.   

Este esfuerzo, como ya hemos comentado en otras ocasiones, resulta mayor para alumnos que presentan dificultades en lectoescritura en su lengua materna.


No debemos olvidar, seamos bilingües tempranos o tardíos que un idioma supone un aprendizaje continuo de vocabulario, expresiones… Basta con abrir al azar cualquier página del diccionario para descubrir palabras o definiciones desconocidas. ¡Un aprendizaje para toda la vida!